Si yo te dijera que tu capacidad adquisitiva, que tu poder de compra se ve realmente disminuido por los impuestos y no por la inflación, ¿qué me dirías?
Sí, sé positivamente que es una afirmación muy tajante, pero permíteme que me defienda. Antes de nada, te comento que en el vídeo que encabeza este de blog, puedes ver un ejemplo práctico en el que se explica este punto de una forma sencilla. Te invito a que lo veas.
Esta situación se produce por el efecto de lo que se llama la Progresividad en Frío. Pero ¿por qué me atrevo a decir tan rotundamente que son los impuestos, en concreto el IRPF, los que merman tu capacidad adquisitiva y no la inflación? A lo largo de esta entrada vamos a analizar los conceptos del trasfondo de esta situación, la progresividad en frío, que son los que pueden justificar la afirmación tan rotunda que inicia esta entrada.
Vayamos por partes, para que se presente la progresividad en frío tienen que concurrir varios factores: